La sala de máquinas
Me encuentro anoche con una amiga en un evento y me recuerda que hay gente que lee este blog. No es un reproche, pero sí una invitación a seguir con esto. No se qué decir. Me sorprende que mis pulsaciones sobre un teclado puedan convertirse en algo que alguien lee. Todo acto de expresión tiene su porcentaje de exhibicionismo. No es necesariamente el objetivo, pero no deja de ser una parte.
Cuando encima quien te lee es alguien que se dedica a la expresión artística, da más palo aún, porque recuerda uno las cosas que escribe y se da uno cuenta de que las chorradas que uno pone a disposición de los demás, pasan a conformar la idea que otros se hacen de uno. Complicado. La realidad es que las chorradas son parte de todos así que tampoco es para flagelarse.
Foto E.O.A.
1 comentario:
Y sin embargo se leen.
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