jueves, 19 de julio de 2007

Arena y aután

En un encuentro con viejos amigos y nuevas caras, he ido dos veces a jugar a volley-playa esta semana. He extraido varias conclusiones de la experiencia. La primera es que el deporte de equipo es divertido. La segunda conclusión es que me he abandonado demasiado y he de retomar la senda de la salud.

También he constatado un hecho peculiar: cuando —tras varias semanas de calor— llueve durante un par de semanas y luego vuelven las altas temperaturas, aparecen los mosquitos en plaga. Me he contado cicuenta picaduras. No tengo piernas sino mazorcas.

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