viernes, 25 de noviembre de 2005

La foto digital: sobredosis

Muy interesante este artículo de The Guardian en el que dan un repaso a la breve historia de la fotografía digital y sobre cómo está cambiando la forma de entender la fotografía, especialmente como ello afecta a los profesionales.

El artículo revela que en 1998 se hicieron aproximadamente 67.000 millones de fotos, que son las que salieron de los carretes revelados. Dice que posiblemente ahora se saquen más fotos digitales en un año que en los 160 años de la historia de fotografía convencional.

Yo tengo ahora dos cámaras, ambas bastante nuevas: una Lomo Colorsplash (analógica) para abusar de los efectos de sus flashes de colores y una Canon IXUS 50 que es una joyita tamaño miniatura con la que, entre otras cosas, ilustro este blog. Mi primera digital fue una HP 318 que me regalaron cuando me compré un iMac en el año 2000, pero no creo haber hecho más de 50 fotos con ella, porque mi teléfono móvil hace mejores fotos que esa (aunque claro, mi móvil es de este año y aquella es de los comienzos de la era digital).

Es cierto que ya hay cámaras digitales por todos lados. A mi algunas veces se me olvida que llevo una en el móvil y que hasta hace vídeo (o como quiera que se llame la imágen en movimiento en tamaño enano y calidad pésima). Hoy por hoy es difícil eso de mantener un buen recuerdo de cualquier evento porque al final siempre viene el maldito fotorrealismo digital de cualquier ser cercano a recordarte lo feo que eres y que aquella fiesta no fué de 200 personas sino más bien de 20. Tenía sus cosas buenas eso de vivir de las imágenes de la memoria. Uno podía idealizar la vida más facilmente. Otra cuestión que me inquieta: la absurda costumbre de conservar todas las fotos y claro, la mayoría son malas. Yo ya me he tragado más de un visionado de algún evento del que no se ha discriminado nada y del que sólo tenían pase dos o tres fotos. Hay que hacer campaña para filtrar un poco más.

Por lo general el juego que ofrecen las compactas digitales que uno puede llevar siempre encima me parece genial. Ahora bien, hacer miles de fotos para coleccionar no, sino hacer para crear, si us plau. Aunque aquí la pregunta esencial es la siguiente: si lleva uno un teléfono móvil, llaves de casa, cartera y un iPod (que no tengo y creo que no tendré, pero supongamos) ¿Dónde mete uno la cámara digital?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buena reflexión amigo Marcos. By the way... arriba las Lomo!!! http://galerias.lomospain.com/Luis08