lunes, 30 de octubre de 2006

Se busca planeta. Urge.

Nos van a educar en la cultura del ahorro energético a base de castigos. Dice hoy la prensa que se va a desincentivar el consumo de agua penalizando el uso por encima de los 60 litros por persona y día. Así al fin nos meteremos en cintura con el consumo del agua, en este pedregal ibérico nuestro, al menos los que no queramos pagar más.

Simultáneamente nos informan que no cumplimos ni de lejos con los objetivos del Protocolo de Kioto, lo cual tendrá una repercusión directa de miles de millones euros que pagaremos con nuestros impuestos. No es que desde que suscribió el acuerdo en 1992 los políticos no hayan tenido tiempo para implementar políticas de restricción de emisiones, sino que no les ha parecido suficientemente importante hasta ahora, parece. Pagar siempre es una solución. Total, lo pagamos entre todos. No dudo que ahora empezarán a castigarnos también por el consumo excesivo.

Lo que no se ha planteado es realizar una labor de concienciación y educación consistente. Yo soy partidario de que la energía cueste más para que nos obliguemos a apagar la luz al salir de casa, pero eso sólo debe ser una medida de apoyo.

Lo que le ha faltado a todo esto es un debate público completo, un interés real por el tema de fondo que son las implicaciones del cambio climático. Que que se queme Galicia, que ayer hubiera gente en la playa bañándose, que la edificación esté destrozando el paisaje, que nos de igual consumir alimentos transgénicos sin saber de las consecuencias, que se inunden los secanos y se sequen las rieras, que el sur del país haya dejado de ser zona semidesértica para ser desierto de pleno derecho (eso sí con mares de invernaderos que dan 5 cosechas de tomates al año), que los ríos se contaminen, que el aire sea insaluble... ¡ay que pesadez! joé, como si no hubiera bastante con pensar en el día a día.

Y todo esto está muy unido a la cultura del consumo y la indiferencia hacia los temas que nos afectan a todos y a otros. Luego vienen las manifestaciones por el asunto de la vivienda, mucho después de que el momento de reaccionar haya pasado, cuando las cosas ya tienen sólo soluciones a base de parches y sanciones. Yo no quiero sancionar. Lo que quiero es no esperar al momento de echarnos las manos a la cabeza.

Porque más allá de que mañana los recursos nos cuesten más, con lo cual al que lo puede pagar le va a dar igual, está el hecho de que un día no habrá recursos para nadie. Igual que el carnet por puntos nos ha puesto a todos al mismo nivel frente a que las multas a unos les salían a cuenta porque se podían permitir hacer el bárbaro en la carretera y pagar la correspondiente sanción, no necesitamos sanciones económicas para hacer un uso responsable de los recursos, sino hacer ver que a todos nos compensa afrontar el problema desde la responsabilidad individual y social.

Este post lo borraré, porque estas cosas se van por el sumidero, como toda esa agua, como todos esos millones de las sanciones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

poesía :)