domingo, 29 de octubre de 2006

Tic-Tac

Hay objetos que son testigos silenciosos de tantas cosas de nuestras vidas que no existe ninguna persona que haya compartido tantos momentos con nosotros como lo han hecho ellos. Durante veinte años he llevado en la muñeca siempre el mismo reloj. Claro que un objeto no siente y, en ese sentido, como testigo inerte del transcurso de una larga parte de mi vida, poco añade a la experiencia. No siente el objeto pero sí padece. Hace años que estaba lleno de cicatrices. Hace pocas semanas no pudo más y una fisura, de las tantas que ya tenía, dejó entrar agua en el mecanismo y mi viejo reloj murió.

Estuvo conmigo frente a los montes de Tepozlán. Tocó su mano portadora las torres gemelas o los restos del muro de Berlín, dos otros objetos de la mitología de mi tiempo que ya nos abandonaron transformando el mundo con ellos. Atravesó los bosques del norte de Vermont. Durmió conmigo en las playas del cantábrico. Me acompañó a los barrios pobres entre Bangalore y Tumkur. Tomaba el autobús conmigo para ir a casa en mis días de Londres y soportó varios inviernos gélidos de Berlín. Vimos juntos los impresionantes atardeceres del mar arábigo. Ha ido conmigo a casi todas las partes en las que he estado en mi vida. Imagino que han sido muchas las experiencias, muchas las conversaciones, muchas de las grandes cosas y aún más de las ya olvidadas. Todas esas cosas tan difíciles de recordar de forma fehaciente. De todas ellas lo único objetivamente cierto es que este objeto era el que es. Las personas y lugares cambiaron. Los recuerdos se modificaron, los sentimientos mutaron. Yo mismo es díficil saber cómo fui. Pero la certeza es que el objeto que es ahora, es el que era.

Un día de estos le escribo una oda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hazlo, escríbele una oda. Si te sale la mitad de bien que este post, merecerá la pena leerla.

dobleclick dijo...

Hacia mucho tiempo que no leía un artículo tan bueno ;-)

Tengo un caso idéntico... con mi ropa interior :s

Marcos, estoy dispuesto a recaudar fondos y comprarte un reloj nuevo