viernes, 22 de febrero de 2008

El momento íntimo

Es cierto que no es bueno llevarse el curro a casa. Los ratos de esparcimiento y el territorio personal han de permanecer ajenos a esa maquinaria de la vida que es el trabajo y las obligaciones, por muy interesante que parezcan. A veces es difícil cumplir con esto, cuando la faena es intensa y el timpo escaso. Lo que sucede también es que el curro le persigue a uno hasta los espacios personales. Me esta pasando esta semana.

NO queda otra

2 comentarios:

Jordi Jaumà Bru dijo...

Es lo que tiene ser joven y apuesto como tu.
que no paras
;-)

Pablo Alcalde Subias dijo...

Que me ayudéis con el blog, jodíos