El momento íntimo
Es cierto que no es bueno llevarse el curro a casa. Los ratos de esparcimiento y el territorio personal han de permanecer ajenos a esa maquinaria de la vida que es el trabajo y las obligaciones, por muy interesante que parezcan. A veces es difícil cumplir con esto, cuando la faena es intensa y el timpo escaso. Lo que sucede también es que el curro le persigue a uno hasta los espacios personales. Me esta pasando esta semana.
NO queda otra
2 comentarios:
Es lo que tiene ser joven y apuesto como tu.
que no paras
;-)
Que me ayudéis con el blog, jodíos
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