Llamamiento Al Sentido Común Inmobiliario (Real State II)
Los que alquilamos viviendas cada vez estamos más apretujados porque, como sólo podemos pagar lo mismo que antes, pues resulta que nos disminuyen los metros que podemos rentar con nuestros ingresos. Hoy, sin ir más lejos, me he despertado y había perdido un hilera de badosas de mi dormitorio. Una verdadera pena porque era donde tenía la cajonera con la ropa interior y ahora me rozan los zapatos y me salen ampollas y bueno, lo de andar sin calzoncillos está bien, pero no termino de acostumbrarme. He decidido concentrar lo más necesario debajo del colchón y situar la cama cerca de la puerta, a ver si así puedo aguantar unas semanas más mientras observo sin remedio cómo la habitación encoge. Al perder en agosto la ventana ahora gasto más en luz, con el consiguiente menoscabo para mi economía, que a su vez se traduce en un ritmo más acelerado de desaparición de espacio en el cuarto. Me he tenido que desprender de las plantas por no poder sufragar su dieta, lo cual me restaba unos 4cm2 al día, calculé. No le hizo ninguna gracia que se las regalara a mi vecina, también inquilina, cuya casa decrece a un ritmo semejante al mío con el agravante de que ella tiene gato.
Me pregunta el jefe que si espera que despida a un compañero para poder atender a mi solicitud de subirme el sueldo. Le digo que no, claro. Pero que me tiene sin subidas desde el 2002, le respondo. Afirma que es la coyuntura, no se qué de los chinos. Que toca joderse, sentencia. Le pregunto si al menos me daría cheques restaurante, para las comidas. "Mira Manolo, si no estás contento vete. ¡Pero deja de quejarte cada dos días por cualquier cosa!".
Llego a casa y por sorpresa me encuentro con la casera, (muy progre ella, sociata hasta el tuétano según me contó cuando nos conocimos) enseñando mi piso a una pareja jóven. Dice que bueno, sólo era por si las moscas, como me vence el contrato de hace 5 años, pues que está pensando hacer reformas para ampliar un poco el espacio (?) y que luego seguramente a mi no me interese porque me va a sobrar. Le comento que con el progresivo encogimiento he perdido el lavabo (ahora me lavo la cara en la ducha) y que el pasillo ahora hay que pasar de canto. Ni se inmuta. La pareja mira desconsolada la promesa de independencia que les espera a cambio de la mitad de sus ingresos de jovenes licenciados con máster y postgrado, ella camarera, él nada. Se van por donde han venido. Al menos ellos tienen el amor, me digo.
Dedico parte de la tarde a fabular estrategias: ¿en casa de quién me podría acoplar con discrección? La verdad verdadera es que no conozco a nadie con espacio sobrante. Pienso que podría perfectamente alquilarle medio almacen de la tienda de comestibles de Paquita y convertirlo en un lugar acogedor, pese a ser un sótano. Decido hacer un despilfarro e ir a ver Loquo en un cyber. Vaya, desde la semana pasada el metro cuadrado sale un euro más caro. Treinta metros, treinta euros. Curiosamente la misma subida que la primera semana del mes anterior. Vaya. Se me pone en un 63% de mi salario alquilar un estudio de 30m2, sin gastos. Para colmo piden 2 meses de fianza y nómina. Como la empresa sólo "me contrata" si en realidad soy autónomo (con lo cual me contrato yo mismo), pues mejor olvidarme.
Mientras termina la jornada viendo la tele (ahora de 14 pulgadas) y comiendo cualquier cosa, me pregunto si alguna vez alguien se apiadará de la gente que trabaja para obtener una vida digna. Siendo realista la respuesta es no. En un fugaz instante de lucidez doy con la solución: hay que pasarse al bando de los arrendatarios. Bajo al cyber, entro en Loquo y publico: "795 EUR. Estudio de 31 m2, lujoso, perfecto para parejas o familias, amueblado, en el centro de Gracia. Llamar noches". Antes de dejar el cibercafé ya suena el móvil. Mañana me alquilo —con la diferencia que saque— el espacio más birrioso que encuentre y me meto ahí hasta que lo saque al mercado del semi-lujo. Calculo que con esta estrategia en 6 meses duplico mi sueldo y me puedo ir a vivir a un duplex con ascensor en Sant Gervasi. Y "mis inquilinos", bueno, yo también fui arrendatario una vez Y NO ME QUEJABA TANTO.
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Revista de prensa, las cosas ahora:
- El precio de los pisos de alquiler se ha duplicado en Barcelona en cinco años
- Si sus ingresos son inferiores a 1.500 euros al mes, las opciones para convertirse en propietario son muy limitadas
- El 55,13% de las familias tiene problemas para llegar a fin de mes
- El Banco de España pidió, una vez más, moderación salarial
- El endeudamiento familiar ascendía a 651.168 millones de euros, cifra equivalente al 77,4% del PIB, y que supone un incremento del 18% respecto al periodo comparado de 2004.
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