miércoles, 16 de noviembre de 2005

Seis propuestas constructivas para atajar la brecha digital

[Es de lo más reciente que he publicado por ahí, esta vez en Barrapunto y bueno, he pensado colarlo aquí]
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Me sirvo plantear algunas de las muchas cuestiones clave que pueden ayudar a mejorar la situación de retraso tecnológico que sufrimos en España, en relación a lo que se hado en llamar la "brecha digital". Os invito a añadir a o discutir las propuestas en un debate en el que nos va mucho como sociedad y como profesión.


Concluir el proceso de apertura del bucle local

La inexistencia de una competencia real en el mercado ha evitado que se crearan las condiciones necesarias para extender el uso de internet todo lo posible entre la población. Permitir que otros operadores tengan acceso abierto al bucle local es imprescindible para el desarrollo de internet en España. Crear un mercado liberalizado es una prioridad y no haberlo hecho hasta ahora nos ha puesto en desventaja frente a países de nuestro entorno.


La correcta alfabetización en las escuelas en todo lo referente al uso de internet.

No se debería enseñar a un niño la "teoría" de la informática sin más. Los niños aprenden sobre tecnología con su intuición. Hay que ser menos teóricos y enseñar en los colegios cuestiones más prácticas como, por ejemplo, crear blogs, publicar online, y comprender las ventajas que puede aportar para el conocimiento y el estudio, para el acceso a información y para la comprensión del mundo del mañana. También sobre el uso responsable y cuestiones referentes a los aspectos enriquecedores de internet. A un niño no le importa comprender un diagrama de flujo porque no está conectado intuitivamente con lo que el está acostumbrado a usar. Enseñar haciendo y creando. No hacer la asignatura de informática desde la perspectiva del informático sino desde la docencia didáctica. Mucha gente piensa que los niños aprenden solos en temas de informática por el hecho de que absorben el funcionamiento de la tecnología más rápidamente que los adultos, sin embargo para que se centren en las cuestiones útiles es necesario ofrecerles orientación.


Introducción de programas educativos para diferentes grupos sociales

Ofrecer formación sobre el uso y los servicios accesibles a través de internet a los grupos que menos conocen el medio. No es posible que grupos como la tercera edad se queden al márgen de internet, sobre todo cuando precisamente para ellos significa una ayuda tan importante en comunicación y acceso a la información. Con una población que enevejece a marchas forzadas, hay que encontrar la manera de que los mayores de 50 años comprendan y puedan aprovecharse de los avances tecnológicos.


El apoyo desde las instituciones autonómicas y municipales para la creación de espacios públicos para el acceso gratuito a internet
No es comprensible que los municipios o barrios tengan bibliotecas, polideportivos o espacios para la banda municipal, pero que no tengan salas de internet desde las cuales se puedan impulsar programas de educación para grupos y donde las personas sin medios puedan acceder a la web.


Un mayor énfasis en la educación en inglés

La proporción de contenido onine en inglés es demasiado grande como para ignorarse. España tiene un déficit endémico en el nivel de inglés que los españoles aprenden en su educación. Es hora de plantearse la desventaja competitiva que ello supone y poner soluciones construcctivas. Si los licenciados en filología inglesa españoles no saben hablar bien inglés, difícilmente lo hablarán mejor sus alumnos. En una Europa cada vez más competitiva donde muchos países imparten con éxito dos lenguas adicionales a la suya propia, es un discurso estéril hablar del crecimiento espectacular del español en el mundo. Las lenguas se complementan, no se anulan. Hay que aprender inglés y hay que aprenderlo correctamente, abriendo con ello las puertas a un internet más amplio y con más posibilidades para los usuarios.


Apoyar e impulsar la confianza para la realización de transacciones online
Comunicar de forma efectiva que los riesgos en internet a la hora de realizar transacciones no son distintos de los del uso de una tarjeta de crédito en un restaurante cualquiera. Es más, transmitir un percepción real de que el empresario online que tiene menos factores para lograr la confianza de un cliente, se esfuerza normalmente el doble en que las transacciones se realicen minimizando los riesgos. Para ello hay que acompañar dicho impulso con una regulación que marque las garantías necesarias de devolución, de resolución de conflictos y de defensa del consumidor.


Apoyar todo lo posible el apoyo a las infreastructuras logísticas

Son necesarias unas infraestructuras que permitan que el mercado del comercio electrónico pueda crecer. La entrega garantizada en un período razonable, políticas de devolución sin repercusión para los clientes, eficiencia en el uso de infraestructuras públicas para el transporte de mercancías, etc. Se debe poder alcanzar un precio razonable por envíos para que internet pueda ser un gran mercado y que exista para los comercios tradicionales el incentivo necesario para irse online.

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